Montar claras a punto de nieve

En esta ocasión vamos a hablar sobre una técnica de cocina sobre la que muchos de nuestros lectores nos piden información, se trata de montar claras a punto de nieve. No es un proceso difícil, pero es cierto que requiere un poco de práctica y que no siempre conseguimos el resultado previsto por eso vamos a comentaros algunos trucos que pueden serviros de ayuda.

Lo ideal es conseguir que las claras montadas queden esponjosas y firmes, para ello tendremos que añadir un pellizquito de sal. Si las claras montadas las necesitamos para un postre agregaremos esta pizca de sal antes de añadir azúcar a las claras, y recordad que debe de ser una pizca no os paséis con la sal.

El recipiente en el que se baten también es importante, debe de estar limpio y sobre todo que no tenga grasa ya que de lo contrario las claras no subirán.

Para batir las claras podemos usar tanto varillas eléctricas como manuales, pero la idea es incorporar la mayor cantidad de aire que podamos, por eso al batir las claras deberemos hacer un movimiento circular de abajo a arriba y no en horizontal. En este momento, cuando las claras empiecen a subir al incorporar el aire a la mezcla será cuando tengamos que añadir el pellizquito de sal para conseguir una mayor consistencia.

Es muy importante que hayamos separado bien las claras de las yemas, porque si queda algún resto de la yema las claras no subirán, cuando estemos batiendo comenzarán a salir unas burbujitas, eso es buena señal y querrá decir que lo estamos haciendo bien. Según continuemos batiéndolas las claras irán cambiando su textura y color hasta llegar al punto en el que consigamos que estén totalmente blancas y tomen volumen.

Cómo veis conseguir montar claras a punto de nieve no es una misión imposible, tan solo deberéis de tener en cuenta estos consejos y ser cuidadosos ya que cualquier error (recipiente sucio, restos de yema, movimientos horizontales…) puede provocar que vuestras claras no se monten bien, es tan solo cuestión de práctica y que no os desaniméis cuando no salga bien. Al final lo conseguiréis.