Carbohidratos la fuente de energía de nuestro organismo

Los carbohidratos son moléculas orgánicas compuestas por carbono, hidrógeno y oxigeno, comúnmente también son llamados hidratos de carbono. En realidad, el nombre correcto para estas moléculas es el de glúcidos, palabra que proviene a su vez de un vocablo griego que significa dulce, sin embargo conviene aclarar que únicamente algunos carbohidratos son dulces.

¿Por qué son tan importantes los carbohidratos en nuestra dieta?

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía del organismo, esto es debido a que entre sus átomos se establecen enlaces químicos fuertes, que son difíciles de romper, estos enlaces entre átomos poseen gran cantidad de energía que es liberada cuando los enlaces se rompen. Parte de esta energía es aprovechada de forma inmediata por las células, y otra parte es almacenada para su uso posterior.

La energía proporcionada por los glúcidos es la responsable de mantener la actividad muscular del organismo, la temperatura corporal, la presión arterial y la actividad neuronal por ejemplo. De ahí su importancia para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Además de lo anterior, algunos glúcidos como la ribosa y la desoxirribosa son los constituyentes básicos de los nucleótidos que forman el ADN y el ARN.

Se estima que la concentración de carbohidratos en una persona varía entre los 8,3 y los 14,5 gramos por cada kilo de peso corporal. Así, una persona de unos 75 kilogramos de peso, tendría alrededor de 855 gramos de carbohidratos en su organismo.

Entre el 55% y el 60% de la energía necesaria para el correcto funcionamiento del organismo debe proceder de los carbohidratos, ya sean obtenidos mediante la dieta o mediante las reservas del propio organismo en forma de glucógeno.

A pesar de lo anterior, los glúcidos no son considerados nutrientes esenciales ya que en su ausencia el cuerpo puede obtener toda la energía necesaria a partir de la síntesis de proteínas y grasas, ya que aunque el cerebro no puede quemar grasas puede obtener la glucosa necesaria para su funcionamiento a partir de proteínas. Sin embargo, cabe decir que aunque esto es posible no es recomendable y que tanto la FAO (Food and Agriculture Organization) como la WHO (World Health Organization) recomiendan que las guias de alimentación nacional establezcan que las dietas obtengan entre el 55% y el 75% del total de la energía a partir de hidratos de carbono.

¿Existen carbohidratos buenos y malos?

En realidad no, esta distinción carece de base científica pero estos conceptos aún siguen utilizándose hoy en día a la hora de elaborar dietas y listas de carbohidratos.

Otra clasificación muy extendida es la de carbohidratos simples y complejos, en este caso al hablar de carbohidratos complejos se hace referencia a los oligosacáridos y polisacáridos, esto es, a carbohidratos que están formados por la unión de dos o más monosacáridos. Algunos de estos hidratos de carbono complejos serían por ejemplo las verduras, los cereales y los frutos secos entre otros.

Actualmente la clasificación de los carbohidratos se hace en función del índice glucémico o índice glicémico (IG). Este es un sistema que permite comparar la “calidad” de los distintos hidratos de carbono proporcionando un índice numérico basado en la proporción de azucar en sangre tras su ingestión. Este valor sirve para medir, no solo la cantidad de carbohidratos presentes en un alimento sino su velocidad de absorción y digestión. Conocer estos parámetros puede ser muy importante en algunas enfermedades como la diabetes. Si queréis conocer el índice glucémico de algunos hidratos de carbono podéis consultar nuestra tabla de índices glucémicos.

¿Es posible perder peso consumiendo carbohidratos?

La respuesta breve es si, es posible. Además como ya hemos comentado, para que una dieta sea equilibrada debe incluir necesariamente glúcidos para que el organismo pueda obtener la energía que necesita para su correcto funcionamiento. Muchas personas piensan que por el simple hecho de consumir hidratos de carbono van a subir de peso, cuando en realidad lo que deberían plantearse es si están consumiendo los carbohidratos correctos.

Lo recomendable sería incluir en la dieta los hidratos de carbono que provienen de alimentos como verduras, hortalizas, frutas, pastas, arroz, legumbres y cereales integrales. De esta forma, no solo vamos a obtener los carbohidratos que necesita nuestro cuerpo, sino que además estos alimentos son una fuente importante de vitaminas, minerales, fibra y su aporte de grasa es casi nulo.

Dentro del grupo de hidratos de carbono que deberíamos evitar se encuentran por ejemplo los siguientes: Bollería industrial (donuts, pasteles, galletas, etc.), Refrescos, Confituras, Golosinas, Pan blanco, Alcohol, etc.

Como siempre desde Platos y Recetas os animamos a que sigais una dieta sana y variada, y que en el caso de que queráis bajar de peso acudáis a un doctor especialista en nutrición que os asesore y os ayude. Siempre es preferible eso antes que utilizar alguna de las tantas “dietas milagro” que circulan por Internet que si bien es posible que en un primer momento os hagan bajar de peso también es probable que a largo plazo os provoquen otros problemas de salud.