Ají de gallina

Ingredientes

  • Dos pechugas de pollo
  • Ocho dientes de ajo picados
  • Dos cebollas picadas
  • Ocho rebanadas de pan de molde sin corteza
  • Dos cucharadas de queso rallado
  • Seis cucharadas de nueces molidas
  • Seis patatas cocidas
  • Seis cucharadas de ají amarillo
  • Una zanahoria cortada en cuatro
  • Una hoja de laurel
  • Una rama de apio
  • Una taza y media de caldo de pollo
  • Media taza de leche evaporada
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva

Elaboración

Comenzaremos cociendo las dos pechugas de pollo en una olla, junto con la zanahoria, el apio y el laurel. Agregaremos a la olla una cucharadita de sal y dejaremos cocer hasta que las pechugas estén tiernas. Depués retiraremos del fuego y reservaremos una taza y media de caldo.

A continuación sacaremos las pechugas de la olla y las dejaremos enfriar durante un rato. Mientras tanto, en una jarra o vaso de batidora echaremos la taza y media de caldo y las ocho rebanadas de pan de molde, dejando que el pan se empape bien con el caldo.

El siguiente paso será deshilachar las pechugas de pollo que acabamos de cocer. Para ello tendremos que ir desgranando la carne hasta conseguir finas tiras de pollo o hilachas, una vez cocidas las pechugas de pollo este proceso es sencillo, pero os llevará un rato deshilachar las dos pechugas, así que paciencia!

Una vez deshilachadas las pechugas de pollo volveremos a la jarra en la que hemos puesto a remojar el pan de molde, le añadiremos las dos cucharadas de queso rallado y las seis cucharadas de nueces molidas. Si no tenemos nueces molidas, podemos usar nueces enteras (obviamente sin cascara!), en este caso echaremos ocho o diez nueces a la jarra junto con el queso rallado. A continuación pasaremos todo esto por la batidora hasta conseguir que el pan de molde se deshaga y nos quede una textura pastosa.

El siguiente paso será poner a calentar un poco de aceite en una olla, agregar el ajo picado y la cebolla picada y sofreir un par de minutos, posteriormente agregar a la olla las seis cucharadas de ají amarillo, junto a una pizca de sal y pimienta. Mezclaremos todo y dejaremos cocinar hasta que la cebolla suavice, como mucho dos o tres minutos más. Una vez pasado este tiempo agregaremos a la olla el contenido de la jarra, es decir, el pan de molde junto con el queso y las nueces que hemos batido en el paso anterior y mezclaremos todo bien. Es necesario remover el contenido de la olla con frecuencia, ya que sino es muy fácil que se nos pegue.

Por último agregaremos la media taza de leche evaporada junto con las pechugas de pollo deshilachadas y una cucharada de sal. Mezclaremos todo, dejando cocinar a fuego medio durante unos minutos hasta que la salsa aligere.

Cuando tengamos listo nuestro ají de gallina lo podremos servir acompañado de las patatas cocidas partidas por la mitad. Es una receta un poco laboriosa en su preparación, pero os aseguramos que vale la pena probarla.